Valle de Guadalupe es un pueblo alteño que no niega sus raíces. Entre sus mujeres bellas, la tranquilidad de y atractivo de su plaza, el colorido de sus fiestas y el sabor de su gastronomía, demuestra que es una joya de los Altos de Jalisco, un lugar digno de visitarse y disfrutarse. Cada rincón de este pueblo típico es llamativo; sus templos y edificios civiles, sus calles y jardines, sus portales. En cualquier parte hay algo sorprendente, que invita a volver. Tiene lo bravío de sus charros que orgullosamente compiten en los lienzos; tiene la historia de su lado, las huellas de una guerra que defendió las creencias religiosas que hoy subsisten. Es magia y entretenimiento, es cultura y bellezas naturales. En sus haciendas se respira el pasado y se comprende mejor visitando su museo; es un espacio para el ecoturismo y para la diversión familiar. Tiene de todo este orgullo de los vallelupenses mucho qué ofrecer y qué disfrutar y no hay como vivirlo para comprobar sus atractivos.
 

No te puedes perder...
Hay que llegar a conocer este pueblo comenzando por la Plaza Hidalgo un espacio donde se puede apreciar el Palacio Municipal, una sobria construcción con su blanca fachada; de ahí se puede pasar a la Plaza Principal, con su típico kiosco al centro, flanqueada por el famoso Portal de los Barba, que hacen honor a la familia benefactora del municipio; a un lado se encuentra una magnífica finca, la Casa de Diligencias, casa histórica de arquitectura notable; frente a este complejo se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, la sede religiosa de Valle de Guadalupe que debe su nombre a la advocación de su templo. Se puede ahora seguir hacia el Lienzo Charro Cenobio Barba Rábago, donde los charros locales y visitantes han escenificado contiendas memorables del más mexicano de los deportes; junto a él, se encuentra el Templo de San Juan Bosco, de arquitectura peculiar; ahora se puede continuar hacia el Museo Arqueológico Dr. Barba y Piña Chan, sonde se puede entender mejor el antecedente histórico del lugar; ahora hay que dirigirse hacia las afueras, a la Hacienda De la Llave, con sus bella capilla, para luego visitar la Presa El Salto donde hay muchas actividades qué realizar y de paso, conocer el Parque ecológico El salto, un lugar para la familia, para pescar y divertirse en grande; se continúa ahora hacia el Chorro El Salto, un atractivo natural sorprendente; y de ahí, terminar el recorrido conociendo la Zona Arqueológica, una visita muy interesante, que seguramente dejará el ánimo de regresar a este bello municipio alteño.